Pasadas las nueve de la noche del pasado lunes, día 19 de noviembre, dio comienzo la segunda de las conferencias del ciclo de formación 2018-2019 que en este caso corrió a cargo del sacerdote Marianista D. Antonio Pacheco Jiménez quien pronunció una conferencia titulada: “El hermano de la cofradía, ¿es una persona con experiencia de Dios?
Fue el propio D. Antonio quien abrió el acto con una breve oración, tras la cual el Hermano Mayor agradeció la presencia del ponente e introdujo la presentación del mismo que corrió a cargo del Tte. Hermano Mayor que esbozó, algunos datos del currículum del conferenciante destacando el carácter afable y culto de quien nos visitaba.
Los presentes tuvieron la oportunidad de deleitarse con las buenas dotes de orador y la experiencia de un hombre que con sus 83 años y más de medio siglo como sacerdote, transmitió auténtica catequesis.
Fueron unas palabras dirigidas a cada uno. La experiencia de Dios es una virtud personal, y en base a ella las palabras de D. Antonio podían captarse y enriquecer de diferente manera.
Sin embargo durante la conferencia, hábilmente ilustrada con alusiones a letras de canciones de Serrat, salmos y vivencias propias, dejó en el aire algunas ideas importantes para que pudieran ser recogidas por los hermanos del Desconsuelo. Hacemos aqui mención a algunas de ellas:
– “La Eucaristía no es un premio, es una medicina para aquel que se acerque a Ella”.
– “En las reuniones de la cofradía debemos de invocar y disfrutar de la presencia del Espíritu Santo”.
– “En el siglo XXI o se es místico o no se es cristiano. Al misticismo se llega a través de la oración, y la oración viene del contacto con Dios”.
– “A Dios se le describe como a un color del que no se tiene experiencia. Se sabe que está pero no se sabe explicar”.
– “Dios puede aparecer en cualquier lugar y momento. Sólo hay que saber buscarlo”.
– “Para llegar a Dios no tenemos que ser astrónomos, sino astronautas”.
Tras concluir la conferencia y tras un breve turno de preguntas, D. Antonio entregó a los presente un pequeño esquema acerca de para qué sirve realmente la oración, así como una breve reflexión sobre cómo llevar a cabo nuestra oración personal.
El acto finalizó con la entrega por parte del Hermano Mayor de un obsequio a modo de recuerdo de su paso por esta tribuna de formación que D. Antonio recibió con sumo agradecimiento.