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La primitiva Hermandad se fundó en 1712 por varios jerezanos, entre los que se encontraban Juan Rodríguez y Alonso Mateos que expusieron al cura párroco de San Mateo la creación de la Asociación, siempre bajo la protección del fraile mercedario Luis Guerrero, por cuya influencia se constituyó. Concretamente, y según los Estatutos de sus primitivas Reglas, la Asociación fue creada el día 26 de mayo del año 1712, (siendo el Papa Clemente XII, el Rey de España, Felipe V, y el Arzobispo de Sevilla, don Manuel de Arias y Porres) ante un Cabildo celebrado en la Iglesia de San Mateo, se constituyó su primera Junta de Gobierno. Al poco tiempo de la celebración de aquel Cabildo se presentan (según consta en las mencionadas Reglas), los Estatutos por los que se regiría, al Inquisidor y Canónigo de la Santa y Patriarcal Iglesia de Sevilla, provisor y Vicario General del Arzobispado, Juan de Monroy, Reglamento que es aprobado al poco tiempo de su presentación, el 17 de marzo de 1713. Por entonces sus hermanos acompañaban la procesión del Corpus con una imagen de San Blas como su patrono. Unos años más tarde hacían ya la salida procesional en la madrugada del Viernes Santo a las cinco de la mañana, para no coincidir con la procesión de Jesús Nazareno, que salía entonces de San Francisco.

Uno de los fines de la Cofradía era la salida procesional de sus imágenes por las calles jerezanas, hacia la Iglesia Colegial, así como el fomento de las advocaciones de sus imágenes. Sus hermanos fueron clasificados en categorías, de Luz y de Sangre, prohibiéndose a éstos últimos el llevar el pecho descubierto, como en otras Asociaciones del mismo tiempo.

Para la asistencia a la procesión se exigía el cumplimiento de numerosas normas, a semejanza del resto de las Hermandades de este tipo existentes en la Ciudad. En ellas se exigía ir confesados y comulgados a sus Hermanos; así como la asistencia a numerosos actos religiosos.

En los comienzos de la Cofradía y cuando empezaba a ser fuerte, por sus situación en uno de los principales barrios de la ciudad, la imagen de la Virgen fue depositada en la Capilla que fue de los Camacho Espínolas, hasta que la Hermandad construyó Capilla propia con las donaciones de sus numerosos devotos. Concretamente, en el año 1723, se inician las obras y el día 21 de septiembre del año 1727, la imagen ocupa su nueva Capilla, en retablo churrigueresco, al lado derecho del retablo principal, con la asistencia de los Cabildos y la posterior realización de grandes fiestas en honor de la Virgen, por las siete parroquias de la ciudad. Posteriormente, siendo cura de San Mateo Don Juan B. Villalón en 1840 se trasladó a la capilla de la Virgen el sagrario de la parroquia.

Al poco tiempo de la construcción de la Capilla, consigue un gran desarrollo y es favorecida con grandes indulgencias el día 20 de noviembre de 1737, por parte del Papa Clemente XIII. Concede el Papa indulgencia plenaria a los cofrades el día de su inscripción si ese día han confesado y comulgado. Otra indulgencia plenaria en el trance de muerte pronunciando el nombre de Jesús al menos con el corazón. Y sendas indulgencias plenarias los días: tercer domingo de octubre, fiesta de San Simón y San Judas (28 de octubre) y San Juan Evangelista (27 de diciembre) de vísperas a vísperas. Estos requisitos están detallados en una lápida situada en la Capilla de la Virgen y que conmemora tal concesión.

La imagen del Señor de las Penas, titular de la Cofradía, se colocó inicialmente también en la capilla inaugurada en 1727, como consta en el inventario parroquial de 1769, hasta el día 31 de enero de 1797, en que se le concedió una Capilla situada entre la de la Virgen y la puerta del Templo, denominada de San Pedro. Esta capilla fue construida mediante licencia del Administrador General de la Archidiócesis de Sevilla, y con el previo informe del maestro Mayor del Arzobispado Pedro de Morales de Palacio, el día 14 de agosto del año 1573, a Doña Catalina de Masa, Don Pedro Morales de Mesa y Don Baltasar y Don Rodrigo Morales Maldonado. Intervino en la realización de los trabajos el aparejador de la ciudad Martín Delgado, que en años anteriores lo fuera de la Iglesia de San Miguel.

Dentro del origen de la Hermandad existe la teoría de que fuera creada por el gremio de los manteros o laneros, por el hecho de tener como patrono, desde pasados tiempos, a San Blas.

Hubo una época, correspondiente a los últimos diez años del siglo XVIII, que procesionó algunos Viernes Santo por la tarde.

La Asociación vivió una gran época de esplendor, que decae en los finales del siglo XVIII. Con el inicio del siglo XIX y por la intervención del Mayordomo y Capellán de la Virgen, Luis Campuzano, se consigue reavivar el fervor popular del barrio.

El 14 de abril de 1800 imprimió en Cádiz un septenario en honor de la Virgen del Desconsuelo, que aún se realiza. La procesión sigue saliendo a lo largo de los años que van desde comienzos de siglo a la entrada de los franceses en 1810.

Pasada la invasión francesa, la procesión del Desconsuelo volvió a la Semana Santa, como las demás procesiones, y se tiene constancia de su salida en los años 20 del siglo XIX.

De la primera mitad del siglo XIX cabe destacar la salida procesional extraordinaria que realiza la Virgen el domingo 16 de noviembre del año 1806, procesión de acción de gracias ante un favor concedido a uno de sus devotos y el clamor popular de los vecinos del barrio y de las calles cercanas.

Posteriormente la Hermandad consigue un ritmo adecuado en su funcionamiento, realizando salidas más o menos asiduas entre 1852 y 1867. Con el paso de los años y los comienzos de las épocas revolucionarias, decae como otras muchas de la Ciudad.

Concretamente en el año 1867 se disolvió, según numerosas notas del que fuera hermano de la Cofradía, José Cepero y Barrero.

Con el paso de los años, en el año 1893, y por iniciativa del comercio jerezano, se proyectó una reorganización mediante el nombramiento de una comisión gestora, compuesta por Don Vicente García Alonso, cura párroco de San Mateo; Don Pedro Domecq Núñez de Villavicencio, Don Baldomero Rubio Morales, Don Cipriano del Castillo, Don Guillermo Rensey y Don José María Rendón, que redacta y presenta en Cabildo sus nuevos Estatutos el día 22 de diciembre de 1895 y ante la aprobación de todos los Hermanos fue presentada a la Autoridad Eclesiástica para su verificación, que se consigue el 17 de marzo de 1896, dándoseles dos años de vigencia. Naturalmente no efectuaría su primera salida procesional hasta 1897.

El día 6 de febrero de 1898, días antes de la fecha de cumplimiento de los Estatutos, la reunión de hermanos decidió dejar pasar la fecha de cumplimiento de los mismos sin pedir su continuidad, con lo que la Hermandad quedaba de nuevo extinguida, y que en su lugar se hiciera una hermandad nueva, con idénticos titulares pero con nuevos estatutos que recogieran el ideal del “silencio” que era el que había prendido en el grupo. El 10 de febrero de 1898 se enviaban a Sevilla los nuevos estatutos para su aprobación por el Cardenal Marcelo Spínola, que los aprobó el 12 de febrero de ese año. Así, en el año 1898 queda nuevamente constituida la Hermandad, dándosele el título del “Silencio de Jesús de las Penas”. En adelante los pasos ya no serían llevados por hermanos sino por costaleros profesionales. Y se señalaba la madrugada como día de su salida procesional.

En los posteriores años la Hermandad consigue un aceptable ritmo de funcionamiento realizando salidas procesionales desde los años 1897 al 1903. Sin embargo no prosperó su deseo de los estatutos de 1898 de salir de madrugada, pues ya en 1900 sale el Jueves Santo, el 1901 el Viernes Santo por la tarde, volviendo al Jueves en 1902 y 1903, no saliendo en 1904 por causa de la lluvia, pero teniendo fijada su salida el Jueves Santo. En 1897, 98 y 99 salió también el Jueves Santo por la tarde. A partir de 1905 deja de salir y no lo volverá a hacer hasta 1923. Poco tiempo duró esta reorganización, ya que a los diez años, la Asociación se disuelve.

La primitiva túnica de estilo egipcio que llevaban los hermanos, fue sustituida en el año 1897 por otra de estilo churrigueresco y también de color negro, con cinto, capirote y vueltas en color rojo, zapatillas negras con hebillas de plata. Esta última vestimenta fue modificada en el año 1922, adoptándose la capa, quedando con túnica negra, antifaz, cinto y vueltas de color rojo y sobre el pecho el escudo de la Hermandad. Esta primitiva insignia que se portaba en la túnica constaba de un círculo rojo sobre el que se encontraba una túnica, fue modificada en 1922 por el Marqués de Bonanza. Este escudo fue modificado de nuevo tras su unión con la Hermandad Sacramental.

En el año 1922 se reorganiza la Hermandad. Desde 1923 hace estación de penitencia el Martes Santo, hasta 1931 en que se suspenden, y que se reanudan en 1938. Entre 1932 y 1938, su principal labor en la Semana Santa fue la Adoración al Monumento de la Colegial todos los Jueves Santos.

El paso de palio fue adquirido por la Hermandad a la Cofradía sevillana de San Juan de la Palma, el día 2 de enero de 1926, en la cantidad de 19.500 pesetas, y ese mismo año prestó la Hermandad sevillana el manto de la Virgen de la Amargura, para que así realizara su recorrido penitencial, que una vez ésta ya estuvo en la ciudad también fue comprado por la Cofradía jerezana. Hasta esa fecha, el paso de palio de la Virgen del Desconsuelo no era más que un pequeño palio cupulado de tonos claros, con peana para ser portado “por fuera” y sin candelería.

A finales de los años 30, la Hermandad adopta un camino certero y firme, produciéndose su plenitud. La hermandad recibe el apelativo popular de “Los Judíos de San Mateo” debido a los judíos de cartón piedra, obras del siglo XVIII, que llevaba, al principio, en el paso de Misterio preparando la Cruz sobre el suelo y que eran, al parecer mucho más feos en la expresión de sus rostros que los actuales que son obra del tallista Ramón Chaveli, realizados en los años 1939 y 1940. Estos judíos antiguos de cartón piedra se guardaban en el cancel de una puerta, ahora tapiada, cercana al coro del templo y como les había llovido bastantes veces, se habían resquebrajado y era necesario, cada Semana Santa repararlos con engrudo de harina y agua para darles después una mano de pintura que solía hacerse en el taller de pintura del cofrade Manuel Gómez. Como cada año había que retocarlos, estaban ya descascarillándose por muchos sitios, hasta que, un año fue tanto el golpe de agua que recibieron por la lluvia en su salida procesional, ya el Martes Santo, que hubo que encargar los actuales a Ramón Chaveli, quien intentó reflejar en su obra parte de la fealdad de estos esbirros.

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El paso de Misterio, muy pequeño, de inspiración clásica, llevaba un suelo simulando a mármol que, cada año, también retocaba con gran maestría este cofrade, quien recuerda que, en el año 1927, aún salían los judíos de cartón en el paso, hasta el Martes Santo del “remojón” en que se reblandeció el cartón y no fue posible restaurarlo, teniendo incluso que secar las hermanas cofrades el manto y palio de la Virgen durante varios días.

Estas andas fueron adquiridas en propiedad por la Hermandad del Cristo del Perdón y la Virgen de la Piedad de Arcos de la Frontera por 2.000 pesetas, volviendo a ser recuperadas por la Hermandad el 5 de Agosto del 2008 por 2.000 euros, y el cual volvió a salir en procesión en Febrero de 2009, portando sobre el la Imagen del Santo Patrón y Mártir San Blas.

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En el año 1940 se realizó un gran paso de estilo barroco, diseñado por Lutgardo Pinto Ruiz y cuya carpintería fue realizada por Juan Berraquero, la talla de José Morales Burgos y el dorado de José Ortega Valencia, completándose su labor con las tallas de canastos y respiraderos, por Vicente de Cos Pinto. La canastilla quedaba dividida en partes iguales por unas ménsulas en mucho relieve, y cada parte se remataba por un frontón curvilíneo partido En este mismo año de 1940 realizó la correspondiente estación penitencial, sin ir dorado. Costó la obra 5500 pesetas.

El 4 de marzo de 1955 se unen las hermandades del Desconsuelo y la Sacramental de San Mateo, siendo Cardenal de Sevilla Don Pedro Segura y Sáenz. La Hermandad Sacramental es antiquísima ya que se refleja su antigüedad en documentos de 1.320 y 1.546.

En 1968 se estrenó el actual paso de Misterio, obra de Manuel Guzmán Bejarano, cuyo coste fue de 700.000 pesetas.

En 1978 el paso de Misterio fue motivo del cartel oficial de la Semana Santa jerezana cuyo autor fue el fotógrafo Diego Romero Favieri.

Por las aportaciones incondicionales a la Hermandad, fueron nombrados Priostes Honorarios a perpetuidad: Fermín Bohórquez Gómez e Ignacio Soto Domecq. Así como Hermanos Honorarios a diversas personalidades, entre los que se encuentran: el Rey de España, que aceptó el cargo siendo Príncipe y el infante Felipe (ambos el 29 de junio de 1973); el Director General de la Guardia Civil, Carlos de Hiniesta Cano; y el Benemérito Cuerpo de la Guardia Civil (1973). En otro orden, es también Hermano Mayor Honorario el jerezano Antonio Gallardo Molina. Desde el 7 de octubre de 1900, había ostentado el cargo de Hermano Mayor Honorario Don Antonio de Orleans y Borbón y Camarera Honoraria de la Virgen Su Alteza Real Doña Beatriz de Sajonia, desde el 10 de marzo de 1949.

El 29 de junio de 1984 se solicitó la fusión con la Asociación de San Blas concediéndose por la Autoridad Eclesiástica la fusión el 25 de octubre de 1984.

En 1998 se creó la Banda de Música María Santísima del Desconsuelo, cosechando grandes éxitos gracias a jóvenes músicos jerezanos, disolviéndose en Noviembre de 2007. Como novedad en 1998 presentó el paso de Misterio un exorno floral de margaritas rojas.

Observaciones

La Hermandad del “Desconsuelo” conocida popularmente como “Los Judíos de San Mateo” por los dos judíos que acompañan a Nuestro Padre y Señor de las Penas en el paso, tiene gran arraigo en su barrio, San Mateo.

Esta Hermandad es la que mayor número de presidencias pone en la calle con un total de 14. La salida y la recogida de esta Hermandad es punto de encuentro del Jerez cofradiero. Es digna de ser vista en la Plaza san Lucas, donde se coloca presidencia de la Hermandad de las las Tres Caídas y donde la Peña Buena Gente le canta saetas desde el Balcón del Colegio de San Juan Bosco.

Una de las Cofradías históricas del antes aristocrático y populoso barrio de San Mateo. La confraternidad tiene casi tres siglos de vida en la collación y eso hace que esté secularmente unida a su entorno. Representa la suma perfección de lo acabado, que ha surgido del propio grupo humano, el cual ha dado a la Hermandad unos valores estéticos y cofradieros inconmensurables. El paso de palio de la Virgen del Desconsuelo es una joya del arte sacro hispano. Su recorrido se mantiene en un marco urbano atemporal y medievalizante, en el que aún puede conservarse el alma de la Andalucía eterna.

A primeros de diciembre se realiza una muestra de arte llamada “Jerez paleta de colores”. La exposición del año 1999, se celebró desde el 25 Noviembre al 7 de Diciembre, en el Callejón de los Bolos, ya que los Claustros de Santo Domingo, donde tradicionalmente se exponían se encontraba por esas fechas en obras.

Curiosidades

Sobre el sagrario y actual capilla de Nuestra Señora del Desconsuelo podemos decir que se comenzó su construcción en el año 1723 y se concluyó y fue bendecida el 21 de Septiembre de 1727. El costo de las obras fue sufragado por los donativos de los devotos de Nuestra Señora del Desconsuelo. Hoy cerrada al culto por su mal estado.

Indulgencias Plenarias

El Papa Clemente XII concede a los cofrades de esta Hermandad el 20 de Noviembre de 1737 Indulgencias Plenarias cuando cumplieren los requisitos detallados en una lápida situada en la Capilla de Nuestra Señora del Desconsuelo y que conmemora tal concesión.

Sobre la capilla de Nuestro Padre y Señor de las Penas podemos decir que la familia Morales y Maldonado concede licencia a esta Hermandad para que esta imagen reciba culto en su capilla, el 31 de Julio de 1797, siendo construida esta el 14 de Agosto de 1573.

En 1800, fue compuesto el Septenario a Nuestra Señora del Desconsuelo por el Sacerdote Don Luis Campuzano el 24 de Abril de aquel mismo año, estando en vigor el mismo hasta nuestros días.

El día 10 de Marzo de 1949 S.A.R Doña Beatriz de Sajonia recibe el titulo de Camarera Honoraria de Ntra. Sra. del Desconsuelo.

El día 27 de Junio de 1973 es nombrada la Guardia Civil Hermano Mayor Honorario de esta Hermandad, aceptando el titulo su Director General Don Carlos Iniesta Cano y Don Antonio Gallardo Molina.

El 29 de Junio de 1973 aceptan el nombramiento de Hermano Mayor de esta Cofradía S.M. El Rey Don Juan Carlos y Principe Heredero Don Felipe. El apellido Borbón tiene cierta tradición en esta Hermandad ya que el 7 de Octubre de 1900 el Infante Don Antonio de Orleans y Borbón recibe el título de Hermano Mayor Honorario.

En la actualidad la Hermandad del Desconsuelo cuenta con unos 1845 hermanos formando el cortejo procesional unos 750 nazarenos, teniendo un nutrido grupo infantil .