Para entender los hechos que acontecen en tiempos presentes, tenemos que mirar de vez en cuando al pasado para poder comprender el porqué de ellos. Este caso en particular, volvemos la vista 80 años atrás para ser conscientes del cambio que dio nuestra Semana Mayor.

Una fría tarde del lunes 21 de febrero de 1938 a las 8 de la tarde, se reunieron en la sala del Archivo de la Parroquia de Santiago, presidida por Don Francisco Corona Humanes, 7 hermandades que abrirían paso a una nueva Semana Santa tal y como es en nuestros días. Por aquel entonces ostentaba el cargo de Hermano Mayor de nuestra Hermandad Don Salvador Rivero Pastor, quien junto con las Hermandades de la Coronación, Prendimiento, Amargura, Mayor Dolor, Santo Crucifijo y Santo Entierro; acordaron el trazado de la primera Carrera Oficial de nuestra ciudad, con el fin de una mejora de la organización a imagen de Sevilla para nuestra Semana Santa. Con este cambio se produce la fractura de la tradición jerezana y la necesidad de organizar los desfiles procesionales de Jerez, las hermandades de El Cristo y el Nazareno se opusieron desde el primer momento de la misma rechazando el realizar la Estación de Penitencia a la entonces Colegial del Salvador. El recorrido aprobado por las hermandades mencionadas anteriormente fue: Rotonda de los Casinos, Calle Larga, Calle lancería, Plaza del Arenal, Calle Consistorio, Plaza de la Asunción, Calle José Luís Díez, Calle Cruces y Calle Aire, entrando en la Colegial por la puerta de la calle Visitación.

Debido a la cercanía de la Cuaresma, que ese año comenzó el 2 de marzo, no se pudo establecer las tribunas que se habían acordado en la reunión, por lo que se aplazó a la Semana Santa de 1939. Nuestra Hermandad procesionaba en la tarde del Martes Santo desde el año 1923, realizando cada año diversos recorridos sin repetir un mismo patrón llegando algunos años a lugares como la Plaza de las Angustias o la calle Pedro Alonso. Esta era la penúltima salida procesional del Señor de las Penas en el actual paso de San Blas.

La Semana Santa de 1939 comenzaría con el fin de la Guerra Civil que tras 3 largos años asoló nuestro país, la primera en estrenar la Carrera Oficial fue la Hermandad de la Coronación de Espinas seguida de las Angustias en la tarde del Domingo de Ramos, El Lunes santo continuó con la procesión del Cristo de la Viga que organizaba la Hermandad de la Piedad. El Martes Santo nos tocaba al Desconsuelo, pero la lluvia se hizo presente impidiendo realizar el desfile procesional como se tenía planeado, sin embargo, al ser otros tiempos y al no tener la suma de las cofradías de hoy en día, nuestra Hermandad realizó Estación de Penitencia a la Colegial en la tarde del Jueves Santo junto con la incipiente Hermandad de la Yedra y la antigua Hermandad del Mayor Dolor. La jornada del Miércoles Santo comenzó con la salida de la Hermandad del Prendimiento y finalizó en la calle Medina con la Hermandad de la Flagelación. La jornada de la Noche de Jesús contaba con tres procesiones, El Santo Crucifijo de la Salud desde la Iglesia de San Miguel, la Piedad desde la Capilla del Calvario y el Nazareno desde la capilla de San Juan de Letrán. En la tarde del Viernes Santo procesionaron las Hermandades de la Soledad, El Cristo y el Santo Entierro, dando así por finalizados los desfiles procesionales de 1939.

Esta es la historia de la Carrera Oficial de Jerez y de cómo sus hermandades consiguieron ponerse de acuerdo para conformarla y cambiarla con el paso de los años, llegando a nuestros días.