El pasado lunes día 20 de febrero tuvo lugar en nuestra Casa de Hermandad la quinta de las conferencias programadas para este ciclo de formación correspondiente al curso cofrade 2016-2017. La conferencia estuvo a cargo del Rvdo. Padre Mercedario D. Felipe Ortuno Marchante.

Pasada las nueve de la noche y tras la protocolaria introducción y presentación del acto y del conferenciante por parte del Hermano Mayor, D. Francisco Zurita y del Tte. Hno. Mayor, Fernando Martín, comenzó su disertación el Padre Felipe con una afirmación que no por evidente resulta baladí: El Papa no conoce la Semana Santa de Jerez, por tanto todas las afirmaciones del Papa en relación al mundo de las Hermandades y Cofradías están hechas en base al conocimiento empírico que el Santo Padre tiene, sobre todo, de la realidad hispanoamericana. En base a ello Felipe Ortuno comenzó a desgranar el único documento que en relación a este tema ha desarrollado el Papa Francisco y que no es otro que aquel que el propio Papa creó con motivo de la Peregrinación que Hermandades de todo el mundo realizaron a Roma en el año 2013.

Con un lenguaje casi coloquial el Padre Felipe quiso hacernos llegar cuales son, en consideración del Papa Francisco, la triple función o misión que le corresponde a las Hermandades y Cofradías del siglo XXI, partiendo de la base de que Jesucristo es el único y verdadero fundamento de la Iglesia y por tanto de las propias Hermandades. Estas tres misiones no son otras que las de  vivir con autenticidad el evangelio, llevar a cabo un espíritu de comunión con la Iglesia, que es algo a lo que el Papa llama eclesialidad,  y en tercer y último lugar, aunque no menos importante, la necesidad de llevar a cabo una labor de misioneros de la fe.

A lo largo de su conferencia Fray Felipe fue trasladándonos, aunque sólo tangencialmente dado el poco tiempo del que disponíamos y la amplitud del tema, algunas anécdotas que en todos los casos, a los asistentes nos parecieron tan familiares como reales. Entre comentario y comentario iba intercalando ideas tan provechosas como la necesidad de relativizar el efecto de las redes sociales, la necesidad de discernimiento entre lo esencial y lo intrascendente, la bondad de la sencillez como característica básica del buen cristiano, lo oportuno que resulta hablar con sentido común y sólo cuando se tiene un criterio formado y justo, así como la obligatoriedad de ejemplificar con nuestra acciones aquello que nos exigen nuestros estatutos.

Para finalizar el Padre Felipe entregó al Hermano Mayor un decálogo, elaborado por él mismo, en el que resumía gran parte de lo expuesto a lo largo de la conferencia y que, según manifestó el propio conferenciante, no pretende ser más que una guía básica que define la actitud y comportamiento de un buen cofrade y de un buen hermano.

El acto finalizó con la entrega, por parte del Hermano Mayor, de un pequeño recuerdo como muestra de gratitud  que  fue refrendado con un cerrado aplauso de los asistentes al Padre Felipe en reconocimiento a la excelente conferencia pronunciada y como muestra del cariño que en la Hermandad del Desconsuelo se le profesa.