El hermano mayor y la junta de gobierno de la hermandad del Desconsuelo manifiesta su pública repulsa y el profundo dolor por el atentado islamista perpetrado en una localidad francesa cerca de Rouen, donde el sacerdote católico Jacques Hamel fue asesinado a manos del terrorismo yihadista.

La hermandad del Desconsuelo eleva una oración por todos los asesinados por esta barbarie y por los cristianos perseguidos, víctimas como el padre Hamel de la intolerancia religiosa y el fanatismo.

El sacerdote francés sostenía hace algunas semanas el siguiente testimonio: “En estos momentos podemos escuchar la llamada que nos hace Dios para cuidar este mundo en el que vivimos, con el fin de hacerlo más cálido, más humano, más fraternal”.

Recemos por las almas de cuantos fueron privados de su vida a manos del terrorismo yihadista, sea cual sea su condición, raza o cultura. Dios los acoja en su seno y gocen del descanso eterno.