Quiero en nombre de mi Junta de Gobierno y en el mío propio, agradecer de corazón todos los esfuerzos llevados a cabo por cuantas personas han participado en los actos con motivo de nuestro santo patrón San Blas.
Quiero empezar felicitando al Reverendo padre mercedario Juan Carlos Mancebo por sus palabras durante el Triduo que, sin duda, nos han hecho acercarnos aún más a la necesidad de darnos a los demás y de tener fe en Dios como hiciera el santo obispo de Sebaste.
Al siempre abnegado equipo de Mayordomía que con tanto mimo y dedicación han preparado el altar de cultos, el besamanos y el paso.
Al equipo de Dirección de cofradía que se supera a sí mismo cada salida acertando en puntualidad, orden y dedicación.
A nuestra querida y valiosa juventud que nos da cada día una lección de entrega, responsabilidad y participación en cada acto que organiza la Hermandad y de la me siento profundamente orgulloso.
A los que con su trabajo y aporte de deliciosos manjares hicieron que la convivencia fuera un verdadero disfrute.
A los medios de comunicación que tan amplia cobertura y con exquisita profesionalidad han dado a todos los actos de San Blas.
A todos los devotos del abogado de las enfermedades de garganta que son fieles cada año a la cita con sus divinas rosquillas y que este año han colaborado en embellecer el retablo cerámico con su santa imagen.
A todos los que han asistido, participado, rezado y disfrutado con momentos entrañables que han hecho vivir momentos de alegría a las ancianitas de la residencia de las Hermanas de la Cruz que nos han hecho sentir. A las Agustinas que su clausura no impide que nos acordemos de ellas y de sus oraciones por nosotros. A las Hijas de la Caridad que con tan poco dan de comer a tantos. A las Salesianas que trabajan codo a codo con nosotros en dar a conocer el mensaje de Cristo en el Barrio de San Mateo.
Y a todos los jerezanos y visitantes que cada año se suman a nuestra devoción por San Blas.

Muchas gracias.

Francisco Zurita
Hermano Mayor