En estos tiempos de tanta ausencia de valores y necesidad de esperanza, ayer un grupo de jóvenes de la hermandad del Desconsuelo me demostraron que sigue habiendo gente con valores y que tenemos grandes motivos para la esperanza.
Unos 50 niños y adolescentes fueron capaces de recoger 17 carros de alimentos y productos básicos para entregar a los más necesitados que son atendidos en el hogar San Juan, Hermanas de la cruz y Hermanas de Madre de Dios. Y mientras ese grupo recogía alimentos en un centro comercial, otro grupo visitaba a las ancianas de la residencia de la Hermanas de la Cruz dándoles un cariño que no lo compra el dinero.
Quiero expresaros el orgullo que sentimos por vuestra labor y agradeceros en nombre de la Junta de Gobierno y en el mío propio el ejemplo de entrega a los demás que debe guiar a todos nuestros hermanos para ser fieles al mensaje de nuestro Señor Jesucristo.
Estoy seguro de que con gente como vosotros nuestras hermandades y cofradías tienen el futuro asegurado.
Que Dios os bendiga.
Francisco Zurita Martín
Hermano mayor.